La quinta edición del Thai Fest nuevamente se engalanó con la presencia de la chef
corporativa Renu Homsombat, quien junto al chef Alfonso de la Dehesa —chef
ejecutivo de Banyan Tree Mayakoba—, lideraron la cocina del evento. A la
celebración de esta milenaria cultura también se sumó el embajador de
Tailandia, el Sr. Paisan Rupanichkij.
LA BIENVENIDA
Los invitados fueron recibidos con el saludo tradicional tailandés wai (se
juntan las dos palmas de las manos en forma de rezo y se realiza una leve
inclinación con la cabeza) y flores. La noche fue acentuada por los rítmicos sonidos
de tambores y flautas características de Tailandia, así como danzas
tradicionales llevadas a cabo por artistas nativos, cuyas vestimentas lujosas,
brillantes y coloridas aportaron el ambiente festivo permitiendo adentrarse a la
cultura tailandesa. La velada se llevó a
cabo en el imponente lobby del resort, enmarcado por un canal de agua y cuyo
núcleo hace alusión al banyan tree, mismo que fungió como escenario de
las danzas tradicionales.
EL MENÚ
Rodeando
dicho escenario espectacular con banderines y luces, se disponían las
estaciones de comida donde se pudo disfrutar de platos como res, cerdo y
camarones a la parrilla, pollo satay, ensalada de noodles, gyozas de
pollo y cerdo, pollo frito, nuggets de camarón, rollitos de vegetales,
pad thai o el tradicional arroz frito con piña y vegetales, arroz de jazmín al
vapor y las imprescindibles preparaciones con curry o las tradicionales sopas thai.
Varias de las preparaciones eran hechas al momento bajo el despliegue de
habilidades de los cocineros con el wok o la parrilla. No podían faltar los
protagonistas de la comida thai, un mercadito de especias y diferentes
currys aromáticos como el rojo, amarillo o verde que incluían una receta para
prepararlo en casa.
El área de postres se llevó a cabo en uno de los jardines colindantes al lobby;
atravesando un pasillo largo que conducía a la barra donde se sirvió carajillos
thai, una mezcla entre el tradicional té tailandés con especias y leche, y el
carajillo mexicano con licor 43 o St. Germain. No sin antes pasar por uno de
los spots fotográficos más bellos de la noche, un gran árbol decorado con luces
y listones de colores.
La playlist fue provista por artistas pop tailandeses y la escena dulce evocaba el street style tan característico del país asiático: con carritos y vitrinas de helados de diferentes sabores. Destacando el Itim kati, —helado de coco— la especialidad tailandesa que fue presentado como relleno de un suave pan blanco acompañado con cacahuate. Kluay tod, plátano frito con miel y semillas de ajonjolí. Woon ka ti bai toey, una gelatina de coco con pandan —una planta tradicional asiática que aporta un brillante color verde— y que fueron envueltas en esta misma. La estación central de helados incluía sabores de coco, lichi, y té. Además, había Sa-ku piak lychee, perlas de tapioca con lichi, mango, melón y leche de coco
PARA EL FINAL: ARTE MUKIMONO Y TÉ
Después de un recorrido caluroso por distintas estaciones de abundante comida, el salón con A/A y breves masajes con técnicas tailandesas para los invitados que pudieron disfrutar de estos fue la gloria. El aroma a incienso predominaba y la estación de té de jengibre servido en hermosas teteras coloridas con motivos florales era el eupéptico.
Frente a la estación de té se encontraba la exhibición de arte mukimono, la técnica asiática para decorar frutas y vegetales a través del cortado y tallado. A la par una artista de esta técnica se encontraba realizando la demostración. El Thai Fest 2022 cierra de forma exitosa en Mayakoba para continuar su camino. Prepárate para la edición Thai Fest 2023.